En la sociedad actual el uso de la informática ha tenido un crecimiento exponencial. La computadora personal, notebooks y netbooks se están convirtiendo en herramientas imprescindibles en nuestras tareas cotidianas.
Sabemos que además de contar con los elementos físicos o lo que habitualmente denominamos “Hardware” necesitamos tener la parte lógica o también llamada “Software” que son los programas o aplicaciones que nos permitirán realizar diferentes actividades en la computadora.
Al mencionar el término de Software es importante diferenciar dos conceptos: Software libre y Software Propietario o Privativo. Cuando hablamos de Software Libre muchas veces desconocemos cuál es el verdadero significado de ese concepto y las posibilidades que nos brinda, más que nada en la educación:
· Software Libre: se caracteriza porque puede ser ejecutado, copiado, modificado y distribuido de forma libre y legal. Nos posibilita crear una copia del programa para compartirlo con otros usuarios de forma completamente legal. Debido a que se cuenta con el código fuente del programa, si el usuario reúne los conocimientos apropiados podría modificarlo y adaptarlo a sus necesidades concretas o bien reutilizar parte del código para usarlo en otros programas. Muchas de las aplicaciones de software libre, además, son gratuitas.
· Software propietario o privativo: es aquel que una vez adquirido no puede ser distribuido ni modificado legalmente. En este tipo de software no se tiene acceso al código fuente y se necesita contar con licencias para su utilización.
Las aplicaciones informáticas estándares que habitualmente tenemos en nuestra computadora, implican un desembolso económico. Los programas comerciales no pueden ser distribuidos sin contar con su licencia habilitante ni modificados si no se cuenta con el permiso de los propietarios.
Actualmente existen programas de software libre equivalentes a casi cualquier aplicación de software comercial disponible en el mercado.
No es una tarea sencilla determinar cuál de las aplicaciones de software libre es mejor o peor, ya que cada usuario percibirá su utilidad según se adapte a sus necesidades concretas y le aporte la solución que necesita.
Si bien el software libre suele estar disponible de forma gratuita, no es obligatorio que esto suceda siempre, motivo por el cual no hay que asociar “software libre” a “software gratuito”. Es posible que para adquirir una aplicación de software libre el usuario tenga que pagar, pero una vez adquirida podrá distribuirla libre y legalmente; a diferencia del software comercial con el que se deberán adquirir tantas licencias como usuarios utilicen el programa.
El software gratuito, también llamado freewaree, no es libre en el mismo sentido que el software libre, a menos que sean autorizadas la modificación y redistribución de las versiones del programa.